Alumnado de EESS y profesorado participante en DICOLABORA recibe formación especializada en pictogramas accesibles y validación cognitiva

Alumnado de EESS y profesorado participante en DICOLABORA recibe formación especializada en pictogramas accesibles y validación cognitiva

24 de abril. – El proyecto DICOLABORA sigue avanzando con paso firme en su compromiso por integrar la accesibilidad universal en la educación del diseño gráfico. Recientemente, el alumnado de Estudios Superiores de Diseño ha participado en una jornada formativa centrada en la creación de pictogramas accesibles, una pieza clave para garantizar que esta parte del proyecto se señalética inclusiva que vertebra el proyecto, respeta la accesibilidad cognitiva y la autonomía de las personas en los entornos físicos y digitales es el eje principal.

Para comprender el impacto real del diseño inclusivo, es fundamental aprender de quienes trabajan en primera línea para derribar barreras. Por ello, la formación teórica corrió a cargo de dos referentes en el sector de la inclusión en Navarra:

  • Sonia Ganuza Biurrun, responsable de la oficina de accesibilidad cognitiva de ANFAS (Asociación Navarra en favor de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo).
  • Itsaso Iriondo, responsable de diseño inclusivo de Fundación Iddeas (entidad dedicada a la innovación e inclusión social).

Ambas profesionales compartieron con el alumnado y el profesorado las claves para conceptualizar signos gráficos que sean verdaderamente inclusivos, huyendo de la ambigüedad y centrándose en la síntesis, el contraste y la claridad del mensaje para que sea comprensible por todas las personas, independientemente de sus capacidades cognitivas, edad o idioma.

El reto práctico y la validación con usuarios reales

En el diseño accesible, la teoría debe ir siempre acompañada de la comprobación empírica. Tras la parte teórica, el alumnado pasó a la acción mediante ejercicios prácticos donde tuvieron que proyectar y dibujar sus propias propuestas de pictogramas, aplicando las normativas y consejos recién adquiridos.

Sin embargo, el aprendizaje más valioso del proyecto llegó en la fase final: el testeo y la validación. De nada sirve un diseño estéticamente impecable si el usuario final no logra descifrarlo. Para asegurar la eficacia de las propuestas, los pictogramas fueron sometidos a un proceso de validación real con la ayuda de Jon Baleztena, Evaluador y Validador en accesibilidad cognitiva.

Jon aportó la perspectiva fundamental del usuario, interactuando con los diseños de los alumnos, detectando posibles confusiones y guiándolos en los ajustes necesarios. Esta sesión demostró al alumnado que la validación no es un trámite, sino el núcleo del diseño inclusivo: un pictograma solo es válido cuando es comprendido por las personas que más lo necesitan.

Esta experiencia integral reafirma la filosofía de DICOLABORA: la colaboración estrecha entre el entorno educativo, las entidades sociales y los propios usuarios validadores es el único camino para construir una sociedad donde la comunicación visual no deje a nadie atrás.